A lo largo de la vida y a partir de los cincuenta, vas dejando en la cuneta, los primeros familiares, y amigos.- Tal vez, esposas de amigos, que conociste como primeros compañeros de trabajo, compartiendo con ellos la dureza laboral y de la empresa.-Tuvimos momentos comunes del nacimiento de nuestros hijos, con alguna diferencia de edad.-Los caminos laborales se separan en momentos, pero no así la autoestima compartida, de haber tenido como compañero, a la gran persona y al gran profesional, como se dice habitualmente, “como la copa de un pino”.- Comienzas a hablar de la no tan lejana jubilación, de lo estresante y desagradable del trabajo actual, añorando años atrás, en los cuales las percepciones negativas no existían.-A veces largos periodos de tiempo desconectados, no te transmiten la sensación de que dicho amigo, ya no lo sea.-Ni mucho menos, pasará el tiempo y como no? volveremos a encontrarnos, tocando un tambor, e incluso compartiendo un idílico e irrealizable proyect...