Parece que te fuiste momentaneamente, que volverás, o nos llamarás por teléfono y oiremos esa voz débil y suave, con un ¡"Holaaaaa que tal"! ¿que haceeemos?...¿hace mucho calor?...aquí en Barcelona algo menos, ahí imagino que cerca de los 40 nó?...Pero nada de éso es verdad..ni oiremos tu voz, ni aparecerá en nuestro móvil tu número marcando....Lo peor de todos es que nos acostumbramos a no oírte, a no verte, y a no esperar algo de ti.....te fuiste, y es lo duro y difícil de asimilar, no habrá segunda oportunidad.-Es nuestro primer verano sin ti, veranos en los que incluso compartimos días de playa, con tu cabecita sin pelo protegida por un pañuelo....ni siquiera volverá a ser posible oír tu voz quebrada, ver tu sonrisa socarrona e irónica, esbozando una leve sonrisa.....allá donde estés, y donde estén todos esos que amamos y hemos perdido...ojala lleguen los acordes de tu cantante preferido....desde luego ojalá estés en el "jardín prohibido" del amor......para ti y todos los que nos dejaron...un beso con lágrimas en la mejilla.....
Contra el desaliento, el desanimo, la frustración , la desconfianza, la falta de fe social y política, vuelve nuestro refugio, en forma de caja acústica, para mamporrear, para vaciar nuestras iras, nuestros amores, nuestros recuerdos, en los nuestros presentes, los que nos dejaron, y en definitiva en todo aquello que nuestro subconsciente tenía almacenado en nuestro particular disco duro- El tambor, representa el principio y el final de algo, siempre lo ha tenido, refugio de solitarios, de ansiosos, de anodinos y vulgares, en definitiva, refugio de todos aquellos que destrozando las muñecas y los dedos, vacían la mente contaminada.- Y lo social, que decir de lo que representa, la convivencia, el saludo al amigo que teníamos casi olvidado, sin posturas forzadas, sin vaguedades, al que me apetece, no por cortesía ni por quedar bien, sino porque hacerlo me da fuerza, seguridad en mi mismo, confianza en el entorno.- Y donde queda lo religioso, que cada uno lo valore, alg...
Un beso enorme Esther!
ResponderEliminarRoberto