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LA CLARIDAD A LOS NOVENTA AÑOS




La sensación que he tenido, escuchando una vez más al gran economista, humanista y pensador, D.Jose Luis Sampedro; es de un empequeñecimiento personal que me deja sin aliento.-Confieso que a pesar de haber leído bastantes cosas de él, la capacidad de sorprenderme la mantiene intacta.-
La claridad de ideas, de expresión y de transmisión de las mismas, envueltas en el mayor papel que constituye el sentido común; hacen que cualquiera, con mayor o menor capacidad intelectual, digiera y asimile sus palabras con un enganche personal que todavía me sigue dejando con la boca abierta.-
Entre sus frases lapidarias suelta un.: “la libertad de expresión no tiene validez sin libertad de pensamiento” que te hace resquebrajar las neuronas intentando asimilar con miedo todo su contenido.-
Miedo del que también habla, cuando acierta a decir que vivimos la época de la economía del miedo, porque el miedo domina y paraliza a la gente, maniatando sus actos y lo que es peor, sus pensamientos.-
Esta es la crisis del miedo, sin ninguna duda, MIEDO con mayúsculas, que nos atenaza nos inmoviliza y nos deja sin capacidad de reacción.-
El Capital, convertido en capitalismo, adquiere toda su indolencia y brutalidad, cuando reconoce que durante generaciones nos educan y preparan, sólo y exclusivamente para “producir y consumir” y lo hacer cercenando nuestro pensamiento, llenándonos la boca con un sistema democrático coparticipe del capital, que basa todos sus logros, en la “libertad de expresión”, eso sí, castrando toda nuestra libertad de pensamiento.-
Ver entrevista en video al final del blog.- Y que les sea leve.- Hay personas, que no debieran morir nunca, porque constituyen el mayor tesoro del pensamiento humano.-

Comentarios

  1. La claridad de ideas y el acreditado trayecto vital de muchas personas mayores que ya han alcanzado la longevidad, es encomiable. En el caso de San Pedro me parece todavía más meritorio por el hecho de continuar con su labor de escritor, pensador y crítico de situaciones injustas. Un saludo. JL Pueyo

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