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LOS HÍBRIDOS



Este Aragón, es cada día más un mundo plagado de ciudadanos “híbridos”…esos de nacencia rural y hábitat urbano.- Deambula laboral o estudiantil, por las calles, empresas y universidades o centros de estudios de Zaragoza, mantiene el contacto periódico semanal con sus raíces rurales, por nacimiento, vivencia de los padres, abuelos, etc.-
Si es joven menor de 30 años busca el escape urbano, creyendo posible una salida laboral sin tener que recurrir a la emigración internacional.- Dicen las estadísticas que desde el 2008 una cifra aproximada a los 300.000 españoles han emigrado al extranjero, en busca de una oportunidad laboral.-Muchos de ellos jóvenes preparados universitarios y alta cualificación aunque sin oportunidad de poner en práctica su formación en éste país.-
Ante éste panorama,… ¿Quién queda en los pueblos?..los censos de cada uno nos dan constantes bofetadas de cifra de población a la baja.-Cierran las tiendas, los bares, los pequeños negocios.-Y lo peor es que en los años 80 la ciudad ofrecía alternativas laborales a los jóvenes principalmente.- Ahora no.-Una estancia transitoria de 3/5 años para formarse y la única opción es volver al pueblo, que gustosamente atrae, pero que lamentablemente se está convirtiendo en reserva de jóvenes licenciados, viviendo con sus padres, sin trabajo, o si lo tienen precario, en negocios familiares y poco más.-
Luego estamos los afortunados, que todavía mantenemos nuestro trabajo en la ciudad o alrededores y podemos ejercer de hábitat rural transitorio, con periodicidad semanal, quincenal, y vacacional.-
Nos sentimos afortunados de poder volver a menudo a nuestros pueblos de origen, de compartir proyectos culturales o sociales en nuestros pequeños municipios.-Nos reconforta y nos hace pensar que de alguna manera devolvemos a estos lugares, parte de lo que nos dieron para formarnos como, personas, como adultos válidos, e integrantes de una sociedad, rural o urbana, según se precie; y según circunstancias de cada momento.- Somos “los híbridos” los que sin cambiar la piel, somos capaces de convivir en los diversos ambientes, rural y urbano, y contribuir a que cada uno de ellos, sea menos rural y menos urbano, o si lo desean, más próximo el uno al otro-

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